La verdad es que por lo general uno no tiene excusa para quedarse sin combustible, pero esto podría ocurrir incluso a los capitanes más experimentados. Vamos a ver cuáles son las técnicas que debe utilizar para evitar esta desagradable experiencia:

1. El principio de los tercios

Esto es muy fácil de aplicar: cada vez que planea ir a un determinado destino debe calcular la cantidad de combustible que necesita y asegurarse de que no será más de un tercio de la capacidad de su tanque. Los otros 2 tercios que quedan deben estar divididos por igual entre la cantidad que necesita para el camino de vuelta y para situaciones imprevistas que pueden aparecer en cualquier momento.

2. Siempre tenga un plan B

A veces, cuando usted va en viajes largos en barco, es posible que se le olvide alimentar con  gasolina. No entre en pánico y no empiece a buscar un culpable. Es mejor que tome acción rápidamente. Aún si no va a seguir el itinerario deseado que usted pasó mucho tiempo planeando y tal vez perderá algo de dinero con el alojamiento ya reservado, debería encontrar el puerto deportivo más cercano a amarrar su barco. Dondequiera que vaya, siempre es muy prudente tener opciones.

3. Cuidado con el clima impredecible

Muchos navegantes nunca toman en cuenta este aspecto cuando calculan el combustible que necesitan para su barco. La verdad es que usted necesita más combustible en tiempo ventoso que cuando el mar es tranquilo. Usted podría decir que los dispositivos modernos pueden ayudarle a estar siempre al día con el pronóstico del tiempo y que no irá a navegar en mal tiempo. Nosotros diríamos que la fuerza de la naturaleza sigue siendo impredecible y es mejor estar preparado a cada momento.

La falta de combustible puede ser a veces más que un inconveniente así que, usted debería tomar eso muy en serio. Tenga en cuenta estos consejos y la navegación nunca lo encontrará desprevenido.