Un bien conocido explorador, vio  finalmente cómo su sueño se hizo realidad, al final del mes pasado.

El señor Marc Pointud, presidente de la Sociedad Nacional de Patrimonio y Faros, decidió pasar dos meses sólo, en el faro embrujado de Tévennec, el cual está situado en una isla remota, en la cuesta de Francia. Todo esto es parte de un proyecto llamado “Light of Tévennec” y tiene el propósito de recaudar fondos para su renovación y así crear una residencia artística.

Marc Pintoud

Durante mucho tiempo quiso hacer eso, vivir cómo un ermitaño, sólo ante el peligro, afirma el señor Marc Pointud.

Marc Pointud pospuso la aventura durante varios meses debido a las condiciones meteorológicas de invierno. El francés llegó en helicóptero al faro. El explorador es el primer habitante del faro en 100 años. La leyenda dice que el primer vigilante del faro, Henri, se volvió loco debido al ambiente solitario. El faro tiene la fama de haberse cobrado la vida de los anteriores vigilantes también.

Marc Pointud trajo a la isla una cama, una silla, una mesa, comida, dos libros, un calefactor a base de gas, un panel solar etc. El explorador francés también dispone de un portátil y de esta forma está en contacto con los medios de comunicación y la asociación.

Cada día, el explorador proporciona videos sobre su aventura en el faro. En el primer episodio mostró el faro  y también hizo mención al 141 aniversario del lugar en el decimosegundo episodio.

Antes de ser  faro, Tévennec fue la casa de Ankou, la personificación de la muerte, según las leyendas de Breton. Varios marineros han muerto mientras navegaban en el Raz de Sein y así es cómo ésta pequeña isla ganó dicha reputación .

El faro fue iluminado por primera vez en 1875.

Lighthouse

El señor Marc Pointud espera que las donaciones le permitan acabar su misión. Él quiere dar a conocer el abandonado lugar y tiene la fe de que el faro se acabará convirtiendo en una residencia permanente.